Irving Ayala salió de El Salvador con el objetivo de aprender una cultura nueva y acumular experiencia como conductor de autobús en Costa Rica, formando parte de un proyecto de cooperación bilateral que ayuda a enfrentar la escasez de personal para esos puestos y convertirse en un ejemplo regional.
Ayala, de 32 años de edad y oriundo del departamento de Sonsonate, forma parte de un grupo de conductores salvadoreños que desde septiembre pasado laboran en empresas de transporte público de Costa Rica y que poco a poco han ido ganándose el cariño de los usuarios y han recibido todas las condiciones necesarias para su adaptación.
"Me he sentido bastante acogido, el recibimiento por parte de la empresa ha sido bastante bueno, han sido bastante amables, nos han apoyado para que conozcamos, para que aprendamos y nos han integrado como una familia. En el país he sentido que me he acoplado bastante, igual con la población", declaró Ayala a EFE antes de comenzar su jornada en la empresa La Tapachula, cubriendo la ruta entre Escazú y la capital San José.
En su país natal Ayala aprendió a conducir desde los 12 años y aunque en Costa Rica está viviendo su primera experiencia como conductor de autobús, ya había acumulado muchos kilómetros manejando camiones de carga.
EFE